He vuelto. Se acabaron los preámbulos.

Cuando este blog aun estaba arrancando (7 de junio de 2012) me dio por escribir un largo post acerca de la piratería en el Índico. Reconozco que cuando lo hice me dejé llevar por mis propias aficiones dentro del campo de la investigación histórica. Lo cierto es que las opiniones que vertí desencadenaron un cierto debate. Ahora, bastante tiempo después me encuentro con esta referencia en uno de los blogs del diario El País y veo que no andaba muy desencaminado cuando dije lo que dejé aquí escrito.

Creo que muchas veces nos dejamos llevar por el tráfago de las noticias, deslumbrados por una afirmación contundente que muchas veces, también, oculta una realidad más poliédrica. Y con respecto a las afirmaciones contundentes no perdáis de vista la archimanida frase de Goebbels

Una mentira mil veces repetida….se transforma en verdad

Se que este post no va a pasar inadvertido; tengo claro que lo que voy a decir no a a gustar mucho. Pero por lo que he visto hoy en la prensa, no creo ser el único que lo piensa.

Somalia esquilmada

Hace ya algún tiempo escribí aquí mismo que buena parte de los que llamamos piratas somalíes no eran tales, sino la respuesta autóctona y rudimentaria contra aquellos que esquilman y contaminan sus mares.

Las flotas pesqueras de Europa (la mayor de todas es la española), Japón, Taiwan y otras naciones están agotando los recursos pesqueros de África, contaminando sus mares o abandonando buques inservibles en sus costas a cambio de ayudas de miseria o… de nada, como en el caso de Somalia.

Entonces ¿por qué llamar piratas a quienes nada tienen? ¿Por qué llamar piratas a quienes tratan de saciar su hambre desafiando a los representantes del capitalismo más salvaje? Nuestra forma de vida provoca, cada día más, respuestas como la de Somalia: los hambrientos del mundo se alzan contra la bestia depredadora y nuestra forma de resolver la situación no es otra que la de destacar fuerzas navales contra ellos.

Playa de Beira, Mozambique

¡Ah! Y que quede claro, estoy seguro de la existencia de piratas que atacan a pesqueros, cargueros y yates, pero no todos esos que llamamos piratas lo son realmente.

Quizás algunos de ellos estén entre nosotros…

Pesquerías de África Occidental

"¡Venimos a combatir la piratería!" "Comiencen por combatir la pobreza"

"¡Venimos a combatir la piratería!" "Comiencen por combatir la pobreza"

Recupero para vosotros un artículo que preparaba y que creo que puede aportaros alguna persectiva e ideas .

Alguna vez os he contado a lo que me dedico en mi “otra vida”, tengo cierta fijación por la piratería, incluso he escrito un par de libros sobre el asunto (me da vergüenza decirlo, pero ese es el tema de mi Tesis Doctoral); a veces hasta me hacen alguna consultilla sobre piratas. Días atrás me pidieron una opinión sobre la piratería en Somalia y, ciertamente, casi me quedé en blanco. Durante algunos días he buscado información sobre estos piratas y he de confesar que mi opinión inicial ha cambiado de una manera drástica. Empecemos

Somalia, el cuerno de África

Somalia, el cuerno de África

¿Qué es un Pirata? ¿Qué es la piratería? El pirata es aquel que ejerce la piratería y ésta se puede definir como el saqueo organizado o bandolerismo marítimo, algo que se remonta, en sus orígenes, al propio nacimiento de la navegación. Desde buques privados o bien desde embarcaciones militares amotinadas, se comete el asalto y robo de otras embarcaciones, en aguas interancionales o fuera del alcance de cualquier autoridad. Puede tratarse de un robo, de una apropiación del buque asaltado, de un secuestro, etc. La piratería está definida como delito por el artículo 101 de la Convención de las Naciones de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

En el sentido estricto de la definición lo que sucede en Somalia es, claramente, piratería. Pero no nos quedemos en una mera definición, vayamos a la raíz del problema. ¿Por qué se llevan a cabo estas acciones de piratería?

Todos deberíais saber que desde 1991 Somalia es lo que se denomina un Estado inexistente en la práctica. Desde el golpe de Estado de Siad Barre en 1969, Somalia había estado dentro de la órbita soviética, pero a raíz de la guerra contra Etiopía, la URSS decidió apoyar a este último Estado, razón por la cual Somalia decidió buscar ayuda en la órbita occidental.

El Estado fue desintegrándose y dividiéndose en facciones debido a la pésima situación económica y a la pura dinámica de oposición a un gobierno ineficaz. ante esta situación y enmedio de una tremenda hambruna los EE.UU. y Naciones Unidas intervienen enviando tropas al país. Parte de las facciones en lucha dentro de Somalia se opuso a esta intervención (bastante ineficaz y descontrolada, por otra parte) y finalmente las tropas extranjeras abandonaron el país, poco después (podéis leer al respecto La batalla de Mogadiscio, de Mark Bowden, un reportaje en forma de libro que inspiró la peli Black hawk down, de Ridley Scott)

Temible tripulación pirata somalí preparada para atacar a la flota de la OTAN

Temible tripulación pirata somalí preparada para atacar a la flota de la OTAN

Desde entonces el país es pasto de guerrillas, de enfrentamientos entre diferentes señores de la guerra, de invasiones por parte de Etiopía, etc. Y de paso las potencias occidentales (y otras) se aprovechan de la falta de control estatal del territorio y de los mares adyacentes para esquilmar sus bancos de pesca o para arrojar residuos tóxicos y radiactivos en esas costa. Bien, ante esa situación ¿qué pueden hacer los habitantes de Somalia? ¿Qué puede hacer un pescador somalí cuando ve que las grandes flotas europeas, japonesas o coreanas esquilman sus mares? ¿Qué hacer cuando día tras días se arrojan resíduos tóxicos en sus costas? La respuesta es sencilla (aparentemente). Lo normal sería lanzarse a realizar piraterías, al menos así lo entendemos nosotros, vemos piratas hasta donde no los hay. Muchos de ellos ejercen como guardacostas, recordemos que es un estado fallido, dividio en múltiples facciones.

“No nos consideramos bandidos. Consideramos que son bandidos quienes pescan ilegamente en nuestras aguas, vierten basura en ellas o llevan armas en nuestros mares. Nosotros simplemente estamos patrullando nuestros mares. Piensen en nosotros como en una guardia costera”, dijo el portavoz de los secuestradores del carguero ucraniano Faina, en septiembre de 2008.

Que quede claro, esto no quiere decir que no existan piratas o quienes se aprovechen de la escasa capacidad coercitiva por parte de un Estado para mantener el control de sus aguas territoriales. Por supuesto que existe la piratería, por supuesto que hay quien hace suyo el lema” a río revuelto ganancia de pescadores”; sin embargo, creo que debemos mirar la realidad de Somalia con unas gafas menos restricitivas y oir más versiones que las que nos cuentan la OTAN, la UE y los informativos occidentales.

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