Eso, al menos, debieron pensar los productores de Los Simpsons al ver el resultado de la obra que Banksy había hecho para los créditos iniciales de un capítulo de su serie.

Para los legos creo que antes habría que aclarar quién es Banksy, se trata de un artista del graffiti británico del que se desconoce cualquier otro dato sobre su identidad. su obra está considerada entre las mejores del mundo, siendo un artista bastante cotizado hoy día.

Atraídos por el hecho de que un importante artista urbano contemporáneo diseñase algo para su serie, los productores de Los Simpsons aceptaron que Banksy diseñase los créditos iniciales de uno de los capítulos. Y el resultado les debió doler especialmente, ya que en esos créditos iniciales se hacía una más que clara crítica a una de las prácticas habituales de las grandes multinacionales: el Outsourcing o Externalización, ese palabro tan tremendo que hemos visto alguna vez en clase en los últimos temas de Historia del Mundo Contemporáneo (La globalización) o en las clases de Economía.

La práctica que llevan a cabo las grandes corporaciones y las empresas de gran tamaño en un afán de abaratar costes, al desplazar parte o toda la producción a terceros países sonde los costes de mano de obra son más bajos o donde las medidas de control medioambietal están “más relajadas”.

Esa misma práctica levan haciéndola con la popia serie en cuestión: todo el proceso de animación se realiza en Corea del Sur, y ese elemento aparece en un sentido muy crítico en esos casi dos minutos que Banksy ha realizado para la cabecera de mi serie favorita.

 

En ese sentido no es elprimero, ya lo hizo Guy Delisle en su libro Pyongyang, e incluido en la lista de lecturas para clase de los cursos pasados. Delisle pasó algún tiempo en Corea del Norte como supervisor de series de dibujos animados occidentales que se animaban en dicho país.

Creo que lo que han hecho Banksy y, en su momento, Delisle debe hacernos recapacitar y reflexionar sobre esa tremenda práctica de las grandes corporaciones [la externalización] y que algunos hemos sufrido de un modo más o menos directo en nuestras carnes.