¿Qué sería de nosotros sin no fuese por estos dos individuos? (Vale, se me ocurren muchas respuestas) Pero hacen falta tipos así para no aburrirnos: Kim Jong Il y Mahmud Ahmadineyad. El problema reside en el tipo de distracción que estos dos tipos proponen.

(Aquí os pongo unos vídeos para que conozcáis su versiones “chanantes”)


Por una parte, el inefable presidente de Irán, Ahmadineyad, crea un portal para todos los admiradores del nazismo, en el que, entre otras lindezas, se puede negar el holocausto con toda tranquilidad, no hay problema a la respecto (nazis del mundo, ya tenéis donde disfrutar con vuestras tristes y deplorables nostalgias, el problema es que está en farsí). [Que ya tiene bemoles que un persa reivindique el nazismo y sus crímenes]

Por otro lado, el Amado Líder no quiere que el resto del mundo, y en especial Corea del Sur, olvide que sólo él es el verdadero Doctor Maligno, y por eso cañonea de vez en cuando a sus vecinos del sur y pone en entredicho el Armisticio de 1953.

Ahmadineyad y Kim Jong Il, “diversión” asegurada

 Podría recomendaros infinidad de libros, documentales o páginas de internet donde os podríais informar sobre Irán y, más concretamente, sobre ese país en los años que van de finales de los setenta a comienzos de los noventa del siglo XX. Podríamos pasarnos horas y horas en clase con mapas o presentaciones de power point intentando transmitiros algo de la realidad de ese país; podríamos incluso reírnos con las parodias que hace David Fernández (Chiquilicuatre) sobre Mahmud Ahmadineyad, presidente de ese país, en el programa de Buenafuente. Lo que queráis. Sin embargo, sin miedo a exagerar o equivocarme, he aprendido más sobre Irán en esos años leyendo Persépolis, el comic de Marjane Satrapi, que con todo lo que he mencionado antes, y además me lo he pasado bien. Algo más de trescientas cincuenta páginas y me las he leído de un tirón. ¡Hombre, son dibujitos!, diréis. De acuerdo, pero después de las antologías de Flash Gordon, os puedo asegurar que es el comic más largo que me he leído en mi vida.

                         persepolis

Marjane Satrapi es iraní aunque afincada en Francia. Nació en 1969, cuando Irán estaba gobernado por Mohamed Reza Pahlevi, que para los que tengan mi edad o cercan era aquel que todos llamaban el Shah de Persia, recordado también por sus matrimonios, ampliamente reflejados en el ¡Hola! La familia Pahlevi está íntimamente ligada a la de Satrapi, ya que el padre de M. Reza Pahlevi, el autoproclamado emperador de Persia derrocó como tal al bisabuelo de Satrapi.

Satrapi vivió en su infancia los últimos años de la dictadura del Shah, conoció una revolución que parecía ir a democratizar a su país y que, sin embargo, devino en lo que hoy es el régimen de los Ayatolahs, una república islámica donde las autoridades religiosas tiene un control absoluto de la sociedad. Esta artista contaba con la ventaja de haber nacido en una familia acomodada y bastante progresista, lo que le permitió formarse en el Liceo francés de Teherán y viajar al extranjero.

Se trata de un comic muy interesante, diferente a todo lo que yo he leído anteriormente, escrito y dibujado en primera persona, donde la autora nos cuenta su paso desde la infancia a la juventud, entre Irán y Austria, el contraste entre la sociedad persa y la europea, el desconocimiento mutuo y en especial, el desconocimiento y los prejuicios que nosotros, los europeos occidentales, tenemos sobre aquella nación.

Espero que alguno de vosotros o vosotras os decidáis a leerlo y a disfrutarlo, y ¡cómo no! a colgar aquí vuestra opinión.

Os incluyo un pequeño vídeo de su premiadísima adaptación al cine (de animación, claro)

    

                

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