Antes incluso que el Mein Kampf. Seis años antes de la publicación de la base ideológica del nazismo ya estaban puestas por escritos las principales ideas de Hitler con respecto a los judíos. Estas ideas están en la llamada Carta Geimlich, un documento autógrafo de Adolf Hitler, fechado en 1919 y escrito para Adolf Geimlich, oficial en el Aufklärungskommando, la inteligencia militar en Munich.

Carta Geimlich

En esta carta Hitler habla de la necesidad de un antisemitismo no emocional, sino racional para lo que sería necesario un gobierno implacable. La carta, hallada en 1945, es conocida desde hace muchos años, aunque siempre se dudó de su autenticidad. Hoy  día, tras muchos más análisis documentales se ha admitido su autenticidad. Haciendo un poco de historia contrafactual podríamos preguntarnos ¿cuál habría sido el desarrollo de los Juicios de Nuremberg de haber contado con este documento? Recordemos que no había documento alguno que demostrase que la Solución Final había sido una política de Estado.

Texto en inglés de la Carta Geimlich

Aquí en España estamos enredados en un tremendo rifirrafe acerca de la memoria histórica cuando en muchos lugares del mundo eso es ya un tema superado.

No me tengo por un defensor acérrimo y avant la lettre de todas aquellas propuestas que se hacen dentro de este terreno; no soy partidario de reescribir la Historia. Sin embargo, si considero que hay cuestiones que no deberían ser motivo de controversia.

Dos ejemplos:

 

Mariscal Pétain

El primero, acerca de los nombres de las calles y la representación en monumentos de Franco o de otros jerarcas del régimen franquista. No veo razones para montar en cólera cuando se pide la retirada de estos nombres (otros me resultan más sospechosos ), en Francia se ha eliminado en estos días el nombre del mariscal Pétain de la última de las calles que aun lo lucían.

 

Autorización autógrafa de A. Hitler para la Aktion T4

El segundo ejemplo viene de Austria, donde han hallado una fosa con 220 cuerpos o restos de personas asesinadas por los nazis, con la particularidad de que estas personas eran, probablemente, víctimas del programa Aktion T4, destinado a acabar con los disminuidos psíquicos y los discapacitados físicos.

(Se que lo que voy a decir a ahora no va a gustar:  al comienzo de este post dije no estar de acuerdo con la retirada de todos los nombres relacionados, de un modo u otro, con el franquismo. A veces se cometen errores de bulto. Un ejemplo, hace muchos años, en Cádiz se retiró el nombre de Julio Ruiz de Alda de la calle que lo llevaba, aun a día de hoy me pregunto cuál fue la razón. Haber sido fundador de la Falange Española no me parece motivo suficiente para borrar el nombre de uno de los aviadores del Plus Ultra de las calles de esta ciudad.)

Ni reescribir la Historia ni condenar al olvido

Caja con los supuestos restos mortales de Hitler

Durante décadas muchos afirmaron haberlo visto en distintos lugares del planeta, especialmente en Sudamérica. El FBI y la OSS, luego CIA, invirtieron muchísimo dinero y horas de sus agentes en tratar de localizar a un anciano que se parecía a Adolf. Pero no. Estaba muerto; se había matado el solito sin ayuda de nadie.

Lo decían los periódicos: "Hitler ha muerto"

Los esbirros que le acompañaban en el búnker quemaron su cadáver, el de su esposa (por poco tiempo) Eva Braun y los de la familia Goebbels. Luego llegó el Ejército Rojo, que encontró los restos. Las autoridades soviéticas mandaron enterrar los restos y… Efectivamente, ahí empezó la leyenda, el hombre al que muchos vieron o creyeron ver. El hombre al que una gran manada de fanáticos esperaba igual que al Mesias (no confundir con los polvorones).

Y no, mejor que esperasen sentados, porque según ha salido a relucir hoy en la prensa (diario El Mundo), los rusos confiesan que destruyeron sus restos pero que aun conservan algunos fragmentos del mismo.

Y yo me pregunto ¿no habría sido mejor decirlo antes? Y la de tabarra neonazi que nos habríamos ahorrado.

hitler15

Visto así parece buena persona

Leo con -poco- asombro en la edición de hoy en el diario El País que, según las memorias de un oficial de las SS, Hitler era afectuoso. Lo del poco asombro viene dado por la fuente, no El País, sino el SS, es decir, los fanáticos aleccionados para cumplir con su deber hasta el último aliento, los fanáticos  que juraban lealtad más allá de la muerte al dictador.

“Era afectuoso”, aseguró Darges, “tenía una apariencia simpática y era calmado”. “Yo siempre estaba allí por él, en todas las conferencias, en todas reuniones de servicio. Debo decir que di con un genio. Todos nosotros soñábamos con un Imperio alemán más grande. Es por eso por lo que yo serví para él y lo volvería a hacer ahora”.

Cita el diario El País las palabras de Fritz Darges. Ante esto qué más podemos decir. 96 años tenía Darges cuando falleció el pasado fin de semana en Hannover, República Federal de Alemania, así que eso de que la edad nos hace más sabios es bastante discutible.

Hitler afectuoso. Artículo completo , artículo en PDF

Leer nos hace más cultos, vale; puede ayudarnos a mejorar nuestra forma de expresión oral y escrita, de acuerdo; pero ¿nos hace mejores personas? Eso ya es muy dudoso; ahí depende de lo que uno se eche a los ojos. Como muestra un botón. Os incluyo un artículo del impagable Jacinto Antón, en el diario El País del 16/II/2009 sobre la enorme biblioteca de Adolfo Hitler. Este malo maloso quemaba libros (eso también lo hacía Pepe Carvalho, el personaje de Manolo Vázquez Montalbán), pero también leía y mucho, sólo que para reafirmarse en lo suyo: antisemitismo, anticomunismo, racismo, etc.

Hitler le dedica un libro a Indiana Jones

Hitler le dedica un libro a Indiana Jones

Hitler, lector compulsivo

Pd.: Ya se que no es de rigor histórico poner una foto de un Hitler de película con un libro en las manos, pero a mí me parece más divertida esta foto…  y yo soy el que elige ¿qué pasa?

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