Era una verdadera obsesión de los españoles de los siglos XVI y XVII demostrar la pureza de sangre. En 1449 ya está datado el primer expediente de limpieza de sangre, un documento que era rechazado incluso por el papado, por ser contrario a la doctrina cristiana, por cuanto que consideraba que ni siquiera el bautismo lavaba los pecados de los individuos.

Pero esta demostración de limpieza de sangre no fue una exclusiva de los españoles, otra sociedad europea, ya en el siglo XX, andaba bastante ocupada en demostrar fehacientemente la pureza de sangre, en este caso de sangre aria.

Heinrich Himmler en 1907

A Heinrich Himmler le gustaba predicar con el ejemplo, exigía que ni una sola gota de sangre no aria se hubiera mezclado en el pasado de los miembros de las SS, al menos durante cinco generaciones, por esa misma razón él se fabricó un impecable informe genealógico que demostraba a través de 350 antepasados su limpieza de sangre a lo largo de cuatro siglos.

Según leí en el diario El País, en días pasados, el documento está a disposición de los historiadores en la sede de la Fundación José María Castañé, en Madrid; una institución dedicada al estudio de los conflictos que han asolado el siglo XX.

Según parece, a Hitler llegaron a resultarle molestas sus obsesiones por el glorioso pasado ario, algo que Himmler heredó de las prédicas paternas. Su padre, un maestro protestante, era un obseso de las leyendas germánicas. A Hitler, aquel personaje con un entusiasmo racial desbordante le pareció el hombre indicado para limpiar Europa de impurezas sanguíneas.

Himmler con su querida hija "Puppi"

Himmler mandó elaborar un informe detallado de sus antepasados. Los genealogistas ocuparían tres años en elaborar ese exhaustivo informe. El documento llega a 1936 y se remonta hasta 1530. En aquel año se encuentra el primer rastro de un Himmler: Valentín, en Burgbernheim. La lista sigue su rastro a través de 174 localidades alemanas donde hay pistas del apellido.

La obsesión de Himmler por la “pureza aria” fue realmente delirante. Las reglas de limpieza de sangre para sus subordinados eran propias de un sistema delirante. Además de legislar sobre ellas, figuraban en las reglas internas de las SS. Obligaba a sus miembros a tener al menos cuatro hijos, siempre con mujeres arias igualmente puras. Las normas para el matrimonio eran tan estrictas que en 1937 llegó a acumular 20.000 solicitudes no resueltas. Su determinación se enmarca dentro de una estricta filosofía:

“La SS es una Orden militar nacionalsocialista de hombres de determinación nórdica y una comunidad de clanes conjurados. Conforme a nuestras leyes, la novia, la mujer, pertenece a esta comunidad, a esta Orden de las SS del mismo modo que el hombre. Tengámoslo claro: sería insensato reunir primero la buena sangre de toda Alemania y dejarla luego casarse y dispersarse en familias como se le antoja”.

Los expertos que eleboraron el linaje de Himmler pertenecían a la Ahnenerbe, una Sociedad integrada en la estructura de las SS y cuya finalidad era realizar y divulgar investigaciones con fines propagandísticos en apoyo de la ideología nazi y, en particular, de sus teorías racistas relacionadas con el mito de la raza aria y su supremacía. Entre otras misisones la Ahnenerbe trató de localizar el martillo de Thor, el Santo Grial o realizar experimentos brutales e inhumanos en los campos de exterminio.

La obsesión por el ocultismo y los ritos iniciáticos de Himmler explica otra anécdota de su vida, refrendada por otro documento conservado en la Fundación José María Castañé , el cual da fe del nacimiento de Thorisman, el tercer hijo de Himmler, el 14 de enero de 1936. El encargado de la ceremonia cubrió al niño con el vínculo azul de la vida y, tras pronunciar unas palabras tradicionales, tomó un vaso que representaba al Santo Grial -otra de las obsesiones de Himmler, que lo buscaría en el monasterio de Montserrat (ver foto)-y dio de beber al padre. Después le puso un anillo:

“Niño, debes llevar este anillo de la parentela de las SS, del linaje de Wolff, cuando te muestres digno como joven de las SS y de tu parentela”.

Himmler en Monserrat

La pureza de sangre, por otra parte no le aportó el valor suficiente como para enfrentarse a los juicios de Núremberg, capturado por los aliados el 23 de mayo de 1945, no pudo soportar el interrogatorio y registro corporal al que lo sometieron, mordió la cápsula de cianuro que llevaba oculta, provocándose la muerte instanteamente.

Himmler muerto

Como puede observarse en la foto, Himmler ya no lucía el característico bigote que siempre levó. Lo había afeitado para poder completar, junto con un parche en un ojo el disfraz que empleó para poder escabullirse. Se hizo pasar por el sargento Heinrich Hitzinger, pero de nada le sirvió.