Pepe Isbert (centro) y Manolo Morán (dcha.) en "Bienvenido Mr. Marshall"

En una ocasión anterior ya dediqué varias entradas a exponer en este blog  carteles de la I Guerra Mundial y el Sufragismo y de la II Guerra Mundial. Ahora quiero dedicar un espacio a exponer aquí algunos ejemplos de la propaganda realizada durante la Guerra Fía. Para ello nada mejor ue emcaezar este pos con un fotograma de la película de Luis García Berlanga, “Bienvenido Mister Marshall”. En este caso se mezclarán aquí carteles, postales y portadas de libros  de diferente procedencia e ideología.

Fischer, a la derecha, contra Spassky, en la final del Campeonato del Mundo de 1972

El ajedrez fue realmente la metáfora de la guerra fría, la importancia de este juego de reyes en la sociedad comunista soviética le agregó significado. Aun siendo una potencia, la tecnología rusa estaba pasos atrás, en términos militares y económicos, con respecto a las potencias occidentales; sin embargo, en el ajedrez los rusos eran incontestables.

El desarrollo de algunos torneos de este juego se transformó en una de las válvulas de seguridad que controlaban la presión de la guerra fría, realmente, en algunos casos fue realmente un campo de batalla en el que se desarrolló alguna confrontación de la guerra fría. ¿Cómo se llegó a convertir símbolo de este período?

“En estos momentos de confrontaciones mundiales que se deben a sistemas ideológicos muy diferentes, el ajedrez puede y es capaz de aglutinar a gentes de países con sistemas políticos diferentes”

Esta frase, pronunciada por Ernesto “Che” Guevara, revolucionario y gran amante de este juego, nunca tuvo más significado como el 11 de julio de 1972,  en la fría y lejana Reykjavik, en Islandia.

Robert James Fischer, de Estados Unidos, frente al campeón mundial, Boris Spassky, de la URSS, disputaban mucho más que un título de ajedrez. La Guerra Fría se materializaba en piezas blancas y negras.

Dos meses después, Bobby Fischer se convertía en el primer estadounidense en alcanzar el título de campeón mundial de ajedrez y con su triunfo rompía una hegemonía de 35 años. Acabada la Segunda Guerra Mundial la URSS era la superpotencia mundial en el ajedrez. Estados Unidos, había sido el país más fuerte en dicho juego en los años 30 del siglo XX, en parte debido a la inmigración judía desde Europa, por ello acusó grandemente la derrota que sufrió a manos de los soviéticos en el primer torneo internacional de importancia, efectuado en septiembre de 1945.

Imagen del Hotel Hudson, NY, en 1945, una de las sedes del torneo USA-URSS

Se trató de un torneo transmitido por radio, con dos sedes, en los EE.UU. en el Hotel Hudson de Nueva York, y en la URSS, en el Club Central de Ajedrez de Moscú. Aquel torneo acabó con un marcador de 15,5 a favor de los soviéticos por sólo 4,5 por parte de los norteamericanos. Desde ese momento la única competencia seria que tendría la superpotencia ajedrecista sería la de sus propios estados satélites.

La verdadera base de la escuela soviética era su colosal infraestructura, que logró incorporar a millones de jugadores. A medida que la enorme campaña soviética de entrenamiento dio frutos y literalmente cientos de jugadores alcanzaron un nivel de “maestro” o “gran maestro” entre los años 40 y 60, se creó un formidable sistema de recompensas y sanciones, plagado de luchas internas y denuncias.

Fidel Castro entrega un premio al capitán del equipo soviético de ajedrez

Sin embargo, así como el ajedrez reflejó la guerra fría, también marcó la caída del comunismo. En 1972, el genio norteamericano Bobby Fischer se convirtió en el primer occidental en desafiar a un campeón mundial soviético, Boris Spassky. La partida se celebró en Reykiavik (Islandia). Los pormenores de aquella extraordinaria partida han sido narrados una y otra vez: se sabe que las exigencias de Fischer amenazaban con abortar el evento antes de que empezara; que Henry Kissinger llamó a Fischer por teléfono para persuadirlo a jugar; que el capitalista británico Jim Slater dobló el premio monetario.

Finalmente apareció Fischer y, tras algunos titubeos, acabó venciendo a la maquinaria soviética. La guerra fría empezaba a vivir su época crepuscular, y el último gran torneo de este período no se iba a disputar entre los dos bloques, sino, curiosamente entre dos ajedrecistas soviéticos: Anatoly Karpov y Garri Kasparov. Una lucha que duraría 144 partidas y diez años, de 1985 a 1995. Karpov repesentaba al decadente poder soviético, comunista, que estaba a punto de desaparecer, Kasparov, por contra, se identificaba con la perestroika y los nuevos aires que parecía traer consigo Mihail Gorbachov.

La España franquista no fue ajena a ese tablero mundial de guerra fría, también tuvo a su héroe ajedrecista Arturo Pomar y el régimen también lo usó como elemento de propaganda, aunque eso sí, a un nivel mucho menor.

Ahora, veinte años después de la caída del muro de Berlín, del símbolo de la guerra fría ¿qué ha sido de todos estos “guerreros”?:

  • Bobby Fischer desapareció, durante años nadie supo nada de él… Hasta que reapareció en 1992 para jugar un torneo contra Spassky ,en Yugoslavia, cuando esta nación estaba sometida a un embargo por parte de Naciones Unidas, lo cual convirtió su participación en dicho torneo en un delito. Murió en Islandia en 2008.
  • Boris Sapssky, se nacionalizó francés en 1976, participó en el torneo de 1992 contra Fischer y sufrió un derrame cerebral en 2006. Participó nuevamente en una exhibición en 2007.
  • Anatoly Karpov, se mantuvo en los puestos más elevados del ranking mundial hasta 1998, desde entonces ha ido desapareciendo de esos primeros puestos. Ha sido Diputado en el parlamento ruso y presidió la Comisión para los damnificados de Chernobyl.
  • Garri Kasparov, perdió su título mundial en 2000 frente a Kramnik, anunció su retirada del ajedrez en 2005. Desde entonces está metido en política y se ha alzado como una voz verdaderamente crítica contra Vladimir Putin.
  • Arturo Pomar, abandonado por el régimen franquista cunado más ayuda necesitaba, tuvo que aprobar unas oposiciones a Correos para poder ganarse la vida.

Uno de los principales escenarios de la Guerra Fría, el puente de Glienicke, en Berlín, también conocido como el Puente de los Espías

Nada mejor que el invierno para empezar este tema. Cuando hago un repaso mental de aquel tiempo, de las influencias que tengo en mi cabeza sobre la Guerra fría a través de películas, vídeos o lecturas siempre me imagino escenarios invernales. Casualmente, este tema lo vamos a abordar este curso en pleno invierno, durante las rebajas.

Para ir “entrando en calor” os dejo aquí algunos vídeos. en los próximos días se irá complementando esta entrada con otros materiales.

A continuación os dejo un vídeo muy interesante sobre el Cine, la Guerra Fría y la política de bloques. Sólo indicar que hay un pequeño error en el vídeo, ya que asigna a la película “La caza del Octubre Rojo al año 1963, cuando en realidad es de 1990.

Casi veinte años depués de la caída del Muro de Berlín; muerta la guerra fría, su retórica parece revivir en algunas zonas del planeta. El lugar el planeta donde mejor podemos encontrar ejemplos de ello es América Latina, donde gobiernan algunos personajes que parecen sacados de películas de espías de serie b.

¡Qué buenos tiempos aquellos!

¡Qué buenos tiempos aquellos!

No es un percepción  propia, subjetiva, sino algo que ha constatado más de un medio informativo. Un ejemplo es este artículo publicado en la página web de la BBC que os dejo aquí.

América Latina ¿anclada en la Guerra Fría?

Hay que ver lo que se aburren algunos.

No se cuántos de vosotros habréis visto La caza del “Octubre Rojo”, pero si no la habéis visto, intentad verla, sin ser una maravilla está bastante bien. Es una película de 1990 protagonizada por Sean Connery, Alec Baldwin y Sam Neill. En ella se planteaba la posibilidad de que buena parte de la oficialidad del submarino nuclear más moderno de la armada soviética desertase y huyese a los EE.UU. (Por cierto, qué tripulación más elegante y qué submarino con más cromados y más brillos. Cuánto gastarían en abrillantador de metales)

El comandante del submarino, interpretado por Sean Connery, Marko Ramius se caracteriza por llevar a cabo una maniobra muy peculiar para desconcertar a sus posibles perseguidores; se trata de la maniobra “loco Iván” o lo que es lo mismo, el tipo ordenaba a su tripulación efectuar un viraje de 180º grados, de manera que se lanzaba frontalmente contra su perseguidor, que prácticamente no podía reaccionar viendo cómo su “presa” se le echaba encima.

Lo de aquel tipo era chulería suicida. Lo que ha ocurrido estos días cerca de nuestras costas es…, bueno, es muy difícil calificarlo. Si no fuese por lo peligroso de la situación diría que es de risa. Resumiendo: un submarino nuclear británico, el Vanguard, y un submarino nuclear francés, Le Triomphant, colisionaron frontalmente en aguas del Atlántico, probablemente cerca de las costas de Galicia. Ninguno perseguía al otro, y lo que es peor, son armadas aliadas y miembros de la OTAN, vamos, que ninguno estaba haciendo el “loco Iván”.

el Vanguard de la Armada británica

El Vanguard de la Armada británica

 

Le Triomphant, de la Armada francesa

Le Triomphant, de la Armada francesa

 

 

 

 

 

 

 

 

A veces pasan cosas que nos hacen retroceder atrás en el tiempo. A veces piensa uno ¿no se había acabado ya la Guerra Fría? Bueno, leed vosotros la noticia aquí incluida. Pongo también un vídeo con imágenes de la peli y con su banda sonora.

Colisión submarinos I   Colisión submarinos II   Colisión submarinos III

 

El ¿amado? lider

El ¿amado? líder

Hay noticias que a uno lo ponen blandito: el “amado líder” cumple 67 añitos. ¿Quién es ese? Pues Kim Jong Il, uno de los malos malosos más patéticos del mundo mundial, además es malo maloso por herencia, ya que ha heredado el trono de esta dictadura comunista de su difunto padre Kim Il Sung.

¿Trono y comunismo? ¿Son compatibles? En Corea del Norte y en Cuba sí; a la vista está, en la república asiática es un hijo del Gran Líder quien gobierna dictatorialmente, en Cuba, Raúl Castro sustituye a su hermano Fidel en el liderazgo de la república caribeña.

Volviendo al amado líder, este individuo cumple años y lo celebra con toda la pompa y el boato de una dictadura, que se halla a caballo entre el estalinismo y el maoismo más feroces. Pero la familia que oprime unida permanece unida y ahí andan estos dictadores en Corea del Norte, desde hace 61 años; una reliquia de la guerra fría,  la división fronteriza entre las dos Coreas, el paralelo 38º N,  es una de las zonas militarizadas más “calientes” del planeta.

Le he llamado patético en las líneas superiores, juzgad vostros mismos: a difrencia de su padre nunca aparece conla pchera plagada de medallas, lógico, al parecer fue expulsado por mal estudiante de la Academia Militar del Aire de la antigua República Democrática de Alemania, en 1962. Es irascible, ciclotímico, impredecible, inestable e inseguro. Suele usar plataformas y alzas en su calzado debido a su escasa estatura; siempre viaja en tren debido a su miedo al avión y ¿qué decir de su peinado?

Más sobre la fiesta de cumple

Pd.: hoy tengo el día tonto, el rigor se ha ido un poco al garete, así que me perdonaréis por lo que voy a decir. A mí el tipo este me recuerda, inveitablemente, a un cruce entre Karl Lagerfeld y el Dr. Maligno, el archienemigo de Austin Powers. Y poca broma con él, que tiene armas de destrucción masiva (de verdad, no como las de Sadam Hussein).

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