Museos


En un verano en el que no falta la agitación, en el que la Historia nos ha asaltado desde las páginas de los periódicos más de una vez o en el que no han sido pocos las tragedias, alguna incluso excesiva, a mí me ha agarrado con brazo firme la pereza. No quiero escribir sobre nada.

Ahora sólo quiero dedicarme a no hacer nada, a recordar el sonido de mis pasos por las galerías del British Museum, mi momento de éxtasis ante la Leona Herida o la Piedra de Rosetta… y sobre todo a escuchar música, nadar y leer.

Él

Para seguir con las músicas nada mejor que una de esas canciones que guardan relación con la Historia, en este caso casi con toda la Historia: Sympathy for the Devil, de los Rolling Stones, y de la que he tomado un verso para titular este post. Una canción que nos cuenta la vida de alguien que estuvo en el momento en que fue crucificado Jesús, estuvo en San Petersburgo en 1917 condujo un Panzer en el Blitzkrieg, participó en la muerte de los Kennedys, etc. y que les costó , en su momento que fuesen acusados de adoradores del Demonio. En fin, un despropósito de los puritanos, como siempre.

Ahí queda eso.

Sympathy for the Devil

Please allow me to introduce myself
Im a man of wealth and taste
Ive been around for a long, long year
Stole many a mans soul and faith
And I was round when jesus christ
Had his moment of doubt and pain
Made damn sure that pilate
Washed his hands and sealed his fate
Pleased to meet you
Hope you guess my name
But what’s puzzling you
Is the nature of my game
I stuck around st. petersburg
When I saw it was a time for a change
Killed the czar and his ministers
Anastasia screamed in vain
I rode a tank
Held a generals rank
When the blitzkrieg raged
And the bodies stank
Pleased to meet you
Hope you guess my name, oh yeah
Ah, what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah
I watched with glee
While your kings and queens
Fought for ten decades
For the gods they made
I shouted out,
Who killed the kennedys?
When after all
It was you and me
Let me please introduce myself
Im a man of wealth and taste
And I laid traps for troubadours
Who get killed before they reached bombay
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, oh yeah, get down, baby
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what’s confusing you
Is just the nature of my game
Just as every cop is a criminal
And all the sinners saints
As heads is tails
Just call me lucifer
Cause Im in need of some restraint
So if you meet me
Have some courtesy
Have some sympathy, and some taste
Use all your well-learned politesse
Or I’ll lay your soul to waste, um yeah
Pleased to meet you
Hope you guessed my name, um yeah
But what’s puzzling you
Is the nature of my game, um mean it, get down
Woo, who
Oh yeah, get on down
Oh yeah
Oh yeah!
Tell me baby, what’s my name
Tell me honey, can ya guess my name
Tell me baby, what’s my name
I tell you one time, you’re to blame
Ooo, who
Ooo, who
Ooo, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Oh, yeah
What’s me name
Tell me, baby, what’s my name
Tell me, sweetie, what’s my name
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Ooo, who, who
Oh, yeah

“¿Por qué me meteré en este fregao en un día tan chungo? Si va a caer la mundial”

Eso pensaba yo al coger el autobus para el dique. Pero “correr es de cobardes”, así que p’alante. Por fin  nos lazábamos a hacer una actividad fuera del centro. La elección era buena para los dos bachilleratos, el de Ciencias Sociales y el Científico técnico: el Museo del Dique. Un recinto unido a la historia y al desarrollo industrial de la Bahía de Cádiz. El problema es que llovía… y bastante. Sin paraguas y con cámara de vídeo emprendimos esta actividad.

El Dique, la forma en que popularmente llamamos en Cádiz a los Astilleros, es un espacio que forma parte de nuestro paisaje natural, hemos crecido con él,  sus pórticos (junto con las torresde la luz)  son nuestras montañas en un espacio donde no hay elevaciones naturales. Adémás, desde un punto de vista sentimental todos estamos ligados directa o indirectamente a los astilleros: familiares, amigos o conocidos trabajan o han trabajado allí.

img_33642

Veintinueve valientes y tres profes (más un chofer) nos dividimos en dos grupillos para visitar unas instalaciones históricas que abarcan desde una capilla neorrománica, neobizantina o neo…lo que sea (lo que se suele llamar eclecticismo) hasta un dique de carena de casi doscientos metros.

La vida se adivina en el ruido de las máquinas que trabajan en la factoría contigua; en el recinto histórico todos son esqueletos y fantasmas: Antonio López y López nos contempla desde su pedestal, Claudio López Bru desde su retrato en el museo y alrededor esqueletos de grúas que un día ayudaron a dar vida a esos gigantes de acero de la Compañía Transatlántica. Al otro lado del dique otros tres fantamas: dos remolcadores y el antiguo vapor del dique, rescatado de su exilio en las Canarias.

El vapor del dique

El museo es verdaderamente interesante, posee una magnífica colección de más de medio millón de placas fotográficas de vidrio, algunas de las cuales, positivadas pueden contemplarse en las salas de exposición del edificio museístico. Siluetas de trabajadores, herramientas, maquetas, planos, semimodelos e incluso cañones y balas de los fuertes sobre los que se levanta este astillero se reaparten por algunas de las salas de exposición.

Traje de buzo

Parecía que la visita iba a ser demasiado rápida, la guía que acompañaba a mi grupo, bastante nerviosa por cierto, se aceleraba excesivamente en sus explicaciones y, lo siento chicos, tuve que interrumpirla e intervenir con explicaciones propias de los temas que estamos viendo o que habíamos visto poco atrás. Se trataba de hacer que la visita durase el tiempo acordado. Bueno, poco a poco,  las aguas se fueron amansando y la visita comenzó a encajar en el programa previsto. El edificio principal del museo se levanta sobre el antíguo edificio de bombas del dique de carena, conserva parte de su estructura original pero su interior trata de recordar a las estructuras navales: acero, remaches, madera…

Después de ver el museo nos dirigimos a la zona donde se levantaban la capilla, los comedores y las aulas de los aprendices. El concepto de industria que tenía Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas, era paternalista, muy propio de su época. El trabajador tenía que vivir prácticamente dentro de la industria, sus hijos se formaban como aprendices dentro de la propia empresa y todos, absolutamente todos debían comulgar con la fe del patrón y para eso había que asistir a misa en la capilla del Dique. Frente a la misma se levanta el monumento al fundado de la empresa familiar Antonio López y López. Aquel joven que emigró de Santander a Cádiz y que se enriqueció en La Habana antes de fundar esta emrpesaimg_3365.

Como decía antes la única palabra válida para efinir esta capilla es ecléctica. Un extraño edificio religioso mezcla de diferentes estilos y en el que, contrariamente a la imagen de tremenda beaterío que tenemos de López Bru, se perciben símbolos masones por diferentes lugares, incluso en los postes de la verja que rodea a la capilla: escuadras y compases por todas partes y coronando el interior  de la capilla el ojo que todo lo ve de Dios… o del patrón.

La vista acababa, la lluvia no. El segundo grupo aun no había terminado en l museo, teníamos que esperarles y allí, en ese excéntrico templo nos refugiamos un rato, observados por Dios o el Patrón. Pocos minutos déspués llegaban hasta nosotros los valientes del segundo grupo Pedro Muriel, Eduardo Bueno y una bulliciosa mezcla de gente de 1º a y b de bachillerato, sin prisas pero sin pausa, y sin correr… que correres de cobardes.

Antes de concluir esta crónica de una mañana de perros en el Museo del Dique quiero dar las gracias a Jose María, Sara (¡recuerdos, compi!) y Cristina, del Museo del Dique. A mis compañeros Eduardo Bueno y Pedro Muriel y, por supuesto, a los veintinueve valientes que no dudaron en ir al dique a pesar de la lluvia. Nos veremos en la próxima.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.