Materias primas


Casi el 50% de la población de los países en desarrollo2.500 millones de personas – carecen de instalaciones mejoradas de saneamiento, y más de 884 millones de personas todavía utilizan fuentes de agua no aptas para el consumo. El acceso insuficiente al agua potable y los servicios sanitarios, provoca la enfermedad y muerte de miles de niños y niñas todos los días y conduce al empobrecimiento y a la reducción de las oportunidades para miles de personas más.

La falta de acceso al agua potable y el saneamiento tiene muchas repercusiones más graves. Los niños -especialmente las niñas- no pueden disfrutar de su derecho a una educación debido a que sus escuelas no cuentan con un sistema de saneamiento propio y digno. Las mujeres se ven obligadas a pasar gran parte del día buscando agua. Los agricultores y asalariados pobres son menos productivos debido a la enfermedad, los sistemas de atención de la salud están desbordados, y la economía nacional se resiente. Sin agua potable, saneamiento ni higiene, el desarrollo sostenible es imposible

Este pequeño vídeo resume muy bien esta información nada sospechosa de haber sido manipulada: procede de UNICEF

 

Ahogados por el petróleo

Ahogados por el petróleo

Juan Pablo Pérez Alfonzo, ministro de petróleo de Venezuela en la década de los 60 y uno de los fundadores de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), fue el primero en llamar la atención sobre la maldición del petróleo. Creó el término “Excremento del Diablo” para referirse al petroleo y al efecto que este tiene sobre el manejo de las economias de países que poseen este recurso natural. Desde entonces, la idea de Pérez Alfonzo ha sido rigurosamente probada – y confirmada – por una serie de economistas y científicos políticos. Se ha comprobado, por ejemplo, que desde 1975 (en los años de la crisis del petróleo) las economías de los países ricos en recursos han crecido a un ritmo más lento que los países que no dependen de la exportación de minerales y materias primas. Y cuando hay crecimiento impulsado por los recursos, rara vez éste produce beneficios a los aspectos sociales (un claro ejemplo lo tenemos en Guinea Ecuatorial, donde los beneficios del petróleo sólo redundan en el presidente Obiang y su entorno más cercano).

Esto viene a cuento de un estupendo artículo de Moisés Naím publicado el pasado sábado 17 en el diario El País y que os incluyo aquí, muy recomendable, especialmente para los que tiene la optativa de Economía.

El excremento del diablo

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