Guerra naval


¡Pffffff! ¡Vaya pregunta que me plantea Marcos Pastrana! Después de dos años oyéndome hablar de piratas para acá, piratas para allá, y, sobre todo, después de leer el post sobre los “piratas” somalíes me pide que diga cuál es mi peli favorita de piratas y por qué.

Y me pilla con la guardia baja y casi sin argumentos. Pero creo que es hora de lanzarnos ¡al abordaje!

Más que de pelis de piratas voy a hablar de aquellas en las que el enfrentamiento bélico o la aventura iniciática se desarrolla en la mar. Ahí va mi lista de preferidas, estar arriba o abajo no quiere decir gran cosa. No obstante comenzaré colocando al frente de todas ellas la que me parece mejor, la más completa y la que más me gusta:

¡Al abordaje!

Master and Commander. Al otro lado del mundo (2003), dirigida por Peter Weir. Me gusta porque está basada (fielmente) en las novelas de Patrick O’Brian, un profundo conocedor (y divulgador de la Royal Navy en tiempos de Nelson), el periodo histórico en el que me especialicé al acabar la carrera y hacer la Tesis Doctoral, que, como recordaréis, va de piratas y corsarios.

Aquí va un vídeo del final de la película donde el capitán Jack Aubrey y el doctor Stephen Maturin interpretan una magnífica pieza de Boccherini con el contraste de una tripulación que está en pleno zafarrancho de combate, dispuesto a perseguir a la fragata francesa (norteamericana en la novela original).

Ahora, el resto de mi lista:

Capitanes intrépidos (1937), de Victor Fleming, con Spencer Tracy y Freddy Bartholomew, basada en una novela de Rudyard Kipling; una historia de pescadores en las islas Azores.

Das Boot (1981), dirigida por Wolfgang Petersen, la angustiosa historia de un submarino alemán y su tripulación  durante la Segunda Guerra Mundial.

El hidalgo de los mares (1951), de Raoul Walsh, con un estupendo Gregory Peck poniéndole cara al capitán Horatio Hornblower, el personaje de Cecil Scott Forester; aunque, como en todas sus novelas, los españoles salimos bastante mal parados.

La isla del tesoro (1950), dirigida por Byron Haskin, una de las diferentes adaptaciones de la impagable novela de Robert Louis Stevenson. He elegido esta versión porque fue la que vi de niño y es la que se ha quedado para siempre en mi retina, a pesar de existir una de 1970 con Orson Welles haciendo de Long John Silver. Pese a todo, el vídeo corresponde a la versión más increíble de todas, la de los Teleñecos

Rebelión a bordo (1935), de Frank Lloyd; con un estupendo Charles Laughton haciendo de Capitán Bligh y un no menos estupendo Clark Gable en el papel de Fletcher Christian.

El temible burlón (1952), de Robert Siodmak. Donde Burt Lancaster interpreta al pirata rojo, un individuo que pone en jaque tanto a las autoridades españolas como a las británicas en el Caribe. Es una revisión en clave de comedia de viejos filmes de piratas de Errol Flynn y Douglas Fairbankspor cierto, contiene alguna escena que se repetirá en las películas de la serie Piratas del Caribe.

Bajo diez banderas (1960), dirigida por Diulio Coletti, de nuevo Charles Laughton. El buque corsario de la Kriegsmarine alemana Atlantis siembra el pánico entre los mercantes aliados al camuflarse como uno de ellos.

La caza del Octubre Rojo (1990), de John McTiernan, basada en una novela de Tom Clancy, no es un escritor que me guste, para mi gusto es demasiado belicista ; no obstante, la película me parece un entretenimiento bastante bueno, con una banda sonora bastante apreciable, enmarcada dentro de un subgénero con vida propia, como es el cine de submarinos.

Y cierro mi lista (en la que he olvidado u obviado a un montón de buenas películas) con la saga que está llamada a convertirse en un clásico con el paso de los años: Piratas del Caribe (2003, 2006 y 2007), o cómo una atracción de parque temático puede dar lugar a tres películas bastante entretenidas; con el genial Johnny Depp bordándolo como Jack Sparrow (o como decimos mis hijos y yo mismo: Juanito Gorrión).

No se si haré satisfecho tu curiosidad, Marcos, pero esta es más o menos mi lista de favoritas, o al menos la lista de las que, como dije antes acerca de La isla del Tesoro, se han quedado grabadas en mi retina para siempre

"¡Venimos a combatir la piratería!" "Comiencen por combatir la pobreza"

"¡Venimos a combatir la piratería!" "Comiencen por combatir la pobreza"

Recupero para vosotros un artículo que preparaba y que creo que puede aportaros alguna persectiva e ideas .

Alguna vez os he contado a lo que me dedico en mi “otra vida”, tengo cierta fijación por la piratería, incluso he escrito un par de libros sobre el asunto (me da vergüenza decirlo, pero ese es el tema de mi Tesis Doctoral); a veces hasta me hacen alguna consultilla sobre piratas. Días atrás me pidieron una opinión sobre la piratería en Somalia y, ciertamente, casi me quedé en blanco. Durante algunos días he buscado información sobre estos piratas y he de confesar que mi opinión inicial ha cambiado de una manera drástica. Empecemos

Somalia, el cuerno de África

Somalia, el cuerno de África

¿Qué es un Pirata? ¿Qué es la piratería? El pirata es aquel que ejerce la piratería y ésta se puede definir como el saqueo organizado o bandolerismo marítimo, algo que se remonta, en sus orígenes, al propio nacimiento de la navegación. Desde buques privados o bien desde embarcaciones militares amotinadas, se comete el asalto y robo de otras embarcaciones, en aguas interancionales o fuera del alcance de cualquier autoridad. Puede tratarse de un robo, de una apropiación del buque asaltado, de un secuestro, etc. La piratería está definida como delito por el artículo 101 de la Convención de las Naciones de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

En el sentido estricto de la definición lo que sucede en Somalia es, claramente, piratería. Pero no nos quedemos en una mera definición, vayamos a la raíz del problema. ¿Por qué se llevan a cabo estas acciones de piratería?

Todos deberíais saber que desde 1991 Somalia es lo que se denomina un Estado inexistente en la práctica. Desde el golpe de Estado de Siad Barre en 1969, Somalia había estado dentro de la órbita soviética, pero a raíz de la guerra contra Etiopía, la URSS decidió apoyar a este último Estado, razón por la cual Somalia decidió buscar ayuda en la órbita occidental.

El Estado fue desintegrándose y dividiéndose en facciones debido a la pésima situación económica y a la pura dinámica de oposición a un gobierno ineficaz. ante esta situación y enmedio de una tremenda hambruna los EE.UU. y Naciones Unidas intervienen enviando tropas al país. Parte de las facciones en lucha dentro de Somalia se opuso a esta intervención (bastante ineficaz y descontrolada, por otra parte) y finalmente las tropas extranjeras abandonaron el país, poco después (podéis leer al respecto La batalla de Mogadiscio, de Mark Bowden, un reportaje en forma de libro que inspiró la peli Black hawk down, de Ridley Scott)

Temible tripulación pirata somalí preparada para atacar a la flota de la OTAN

Temible tripulación pirata somalí preparada para atacar a la flota de la OTAN

Desde entonces el país es pasto de guerrillas, de enfrentamientos entre diferentes señores de la guerra, de invasiones por parte de Etiopía, etc. Y de paso las potencias occidentales (y otras) se aprovechan de la falta de control estatal del territorio y de los mares adyacentes para esquilmar sus bancos de pesca o para arrojar residuos tóxicos y radiactivos en esas costa. Bien, ante esa situación ¿qué pueden hacer los habitantes de Somalia? ¿Qué puede hacer un pescador somalí cuando ve que las grandes flotas europeas, japonesas o coreanas esquilman sus mares? ¿Qué hacer cuando día tras días se arrojan resíduos tóxicos en sus costas? La respuesta es sencilla (aparentemente). Lo normal sería lanzarse a realizar piraterías, al menos así lo entendemos nosotros, vemos piratas hasta donde no los hay. Muchos de ellos ejercen como guardacostas, recordemos que es un estado fallido, dividio en múltiples facciones.

“No nos consideramos bandidos. Consideramos que son bandidos quienes pescan ilegamente en nuestras aguas, vierten basura en ellas o llevan armas en nuestros mares. Nosotros simplemente estamos patrullando nuestros mares. Piensen en nosotros como en una guardia costera”, dijo el portavoz de los secuestradores del carguero ucraniano Faina, en septiembre de 2008.

Que quede claro, esto no quiere decir que no existan piratas o quienes se aprovechen de la escasa capacidad coercitiva por parte de un Estado para mantener el control de sus aguas territoriales. Por supuesto que existe la piratería, por supuesto que hay quien hace suyo el lema” a río revuelto ganancia de pescadores”; sin embargo, creo que debemos mirar la realidad de Somalia con unas gafas menos restricitivas y oir más versiones que las que nos cuentan la OTAN, la UE y los informativos occidentales.

Continuamos con la serie iniciada a raíz del tema dedicado a la II Guerra Mundial. Por cierto, lo de “Triunfo poco limpio” no es mío, es de uno de mis historiadores favoritos, Niall Ferguson, del que ya me habéis oido hablar bastante en clase.

En esta ocasión nos ocuparemos de la mayor catástrofe marítima de todos los tiempos. No, no se trata del Titanic. También era una buque de pasajeros, pero se trataba de un buque alemán: el “Wilhelm Gustloff”

El Wilhelm Gustloff, en 1939

El Wilhelm Gustloff, en 1939

El Wilhelm Gustloff, hoy día

El Wilhelm Gustloff, hoy día

 

 

 

 

 

El Wilhelm Gustloff fue un trasatlántico de línea construido en 1937 y asignado a la organización “Kraft durch Freude” (KdF) o “Fuerza de la Alegría un sub grupo del Deutsche Arbeitsfront (DAF) o Frente del Trabajo. El DAF era un organismo encargado de organizar la fuerza laboral alemana en pro del partido nacionalsocialista y el KdF se encargaba de organizar actividades culturales y recreacionales para los trabajadores y eso incluía cruceros de turismo a diversas partes de Alemania y de otros países.

En 1939, este buque participó en la repatriación de los militares de la Legión Cóndor, el grupo de voluntarios de la Luftwaffe (Wehrmacht) que combatió en la Guerra Civil española del lado de los nacionalistas.

La Legión Cóndor desfilando por las calles de Vigo

La Legión Cóndor desfilando por las calles de Vigo

Durante la II Guerra Mundial este buque se empleó como buque hospital en diferentes misiones:Noruega o como base flotante para las tripulaciones de los submarinos (U-Booten) de la Kriegsmarine. En enero de 1945 este buque fue enviado a evacuar al personal que se hallaba en el puerto de Gotenhafen, en el Báltico. En ese puerto se agolpaban decenas de miles de refugiados. En el Gustloff embarcaron hasta 10.000 personas entre civiles y militares. La noche del 30 de enero de 1945, este buque atestado de personas, fue alcanzado por tres torpedos lanzados por el submarino soviético S-13.
Este suceso ha sido obviado prácticamente en toda la historiografía sobre la II Guerra Mundial y sólo muy recientemente algunos escritores, como Günter Grass (A paso de cangrejo, 2002), han recuperado su memoria.
Vídeo sobre la botadura del Wilhelm Gustloff

No se cuántos de vosotros habréis visto La caza del “Octubre Rojo”, pero si no la habéis visto, intentad verla, sin ser una maravilla está bastante bien. Es una película de 1990 protagonizada por Sean Connery, Alec Baldwin y Sam Neill. En ella se planteaba la posibilidad de que buena parte de la oficialidad del submarino nuclear más moderno de la armada soviética desertase y huyese a los EE.UU. (Por cierto, qué tripulación más elegante y qué submarino con más cromados y más brillos. Cuánto gastarían en abrillantador de metales)

El comandante del submarino, interpretado por Sean Connery, Marko Ramius se caracteriza por llevar a cabo una maniobra muy peculiar para desconcertar a sus posibles perseguidores; se trata de la maniobra “loco Iván” o lo que es lo mismo, el tipo ordenaba a su tripulación efectuar un viraje de 180º grados, de manera que se lanzaba frontalmente contra su perseguidor, que prácticamente no podía reaccionar viendo cómo su “presa” se le echaba encima.

Lo de aquel tipo era chulería suicida. Lo que ha ocurrido estos días cerca de nuestras costas es…, bueno, es muy difícil calificarlo. Si no fuese por lo peligroso de la situación diría que es de risa. Resumiendo: un submarino nuclear británico, el Vanguard, y un submarino nuclear francés, Le Triomphant, colisionaron frontalmente en aguas del Atlántico, probablemente cerca de las costas de Galicia. Ninguno perseguía al otro, y lo que es peor, son armadas aliadas y miembros de la OTAN, vamos, que ninguno estaba haciendo el “loco Iván”.

el Vanguard de la Armada británica

El Vanguard de la Armada británica

 

Le Triomphant, de la Armada francesa

Le Triomphant, de la Armada francesa

 

 

 

 

 

 

 

 

A veces pasan cosas que nos hacen retroceder atrás en el tiempo. A veces piensa uno ¿no se había acabado ya la Guerra Fría? Bueno, leed vosotros la noticia aquí incluida. Pongo también un vídeo con imágenes de la peli y con su banda sonora.

Colisión submarinos I   Colisión submarinos II   Colisión submarinos III

 

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