Comics e Historia


Días atrás clamaba en este blog contra la xenofobia y el fascismo renacido, desgraciadamente cada día hay más señales que nos retrotraen a la Europa de los años 30. ¿Cómo arreglarlo? ¿Cómo pararlo? me preguntaba un alumno. Ciertamente no tengo una respuesta concluyente, sólo se que como no podremos pararlo es quedándonos impasibles.

No obstante, a veces hay buenas noticias, un poco frikis, pero buenas al fin y al cabo:

Superman renuncia a la ciudadanía estadounidense

Lo primero que había que recordar es que, técnicamente, Superman era o es un inmigrante (ilegal) en los EE.UU.: procede del planeta Kryptón y, que se sepa, no tiene papeles porque entró ilegalmente en los EE.UU. (su nave se estrelló en la granja de los Kent, cerca de Villachica, que era como se llamaba su pueblo en los tebeos de la editorial Novaro que yo leía de pequeño).

Superman renuncia a la ciudadanía estadounidense

En segundo lugar, la actitud el “hombre de acero” renunciando a su ciudadanía norteamericana para seguir luchando por la buenas causas desde una actitud más global es bastante encomiable, supone renunciar a ver el mundo desde la estrechez de miras con que lo estamos mirando ahora, supone, sencillamente, ser ciudadano del mundo y preocuparse por lo realmente importante: por el bienestar de todos sus habitantes sin estar sujetos a la estrechez de nuestras artificiales fronteras.

En homenaje a Superman, ahí queda esta canción de Jorge Drexler:

Aznar en Trafalgar (fuente El País)

 

Cartel de STEAMBOY, 2004

Es más que probable que a muchos le parezca que estoy un poco pasado de vueltas y que ¿cómo se me puede ocurrir elegir esta película para ilustrar un tema tan importante del temario de 1º de bachillerato o del de 4º de ESO?

A lo primero [me] contestaré que sí, efectivamente, estoy bastante pasado de vueltas y a lo segundo… bueno, esto es más difícil de responder: a veces hay que elegir las películas para la clase no tanto por el mensaje o la fidelidad histórica del tema que abordan sino simple y llanamente por su estética o porque son esa ilustración que nos gustaría encontrar en el momento adecuado para convertir en imágenes esas ideas que nos rondan por la cabeza mientras explicamos.

Una trepidante persecución a vapor

Estéticamente la película es perfecta, no en vano fueron diez los años que emplearon en realizarla. Su director, Katsuhiro Otomo, se comportó como un verdadero perfeccionista en su afán por conseguir la obra que estaba en su cabeza. En ese sentido es absolutamente irreprochable.

El protagonista alardeando de válvula de cobre

Es una película falta de mensaje, algo hueca en este sentido y que se toma licencias históricas bastante importantes, pero logra crear un entorno de ciencia ficción en la Inglaterra que está sumida en plena industrialización: vapor, trenes, máquinas, ingeniería y arquitectura del metal están presente a lo largo de todo el metraje del film: justo ese mundo fascinante que queremos que vean con sus ojos los alumnos que comienzan a estudiar ese período.

Hay alusiones en los diálogos y en las imágenes a esos momentos en que Gran Bretaña fue la fábrica del mundo: el hecho de que la película se desarrolle durante la Exposición Universal de 1866 en Londres y que veamos edificios como el Crystal Palace sirven para llamar la atención a los alumnos sobre estos aspectos tan importantes en dicho período (las exposiciones universales como escaparates del poderío de una nación, y el palacio como ejemplo de la nueva arquitectura del metal y del vidrio). Pero también es ahí donde están los errores históricos: realmente la exposición que señaló a Gran bretaña como fábrica del mundo fue la de 1851, precisamente  el año en el que se inauguró el Crystal Palace. Otra licencia histórica es que uno de los personajes es Robert Stephenson, vivo para la película aun en 1866, cuando en realidad murió en 1859.

 

Una "endiablada" máquina a vapor

No obstante, creo que retrata con maestría ese mundo fascinado por los avances científicos y tecnológicos, el temor que inspiran los mismos y cómo  se va hacia una nueva era de infinitas posibilidades.

Creo que es una buena idea emplearla en clase (yo lo haré la próxima semana) a pesar de las licencias históricas o de ser, en buena medida, una película de ciencia ficción de estética Steampunk.

Ante todo, perdón por la demora:

A petición de un colega de Valencia, Antonio José Fernández Ibáñez, traigo a este espacio una propuesta de lista de cómics para usar en clase de Historia del Mundo contemporáneo (o en 4º curso de ESO). Seguramente habrá muchas ausencias, y estoy seguro que muchos títulos serán discutibles, por ello creo digo que es una propuesta. Me gustaría mantener un debate al respecto, aquí o en cualquier otro foro.

Empecemos por los básicos:

El universo Tintín

Tintín: buena parte de sus álbumes pueden ser usados perfectamente en clase, p. e.: Tintín en el Tíbet, El loto azul, El asunto Tornasol, El cetro de Ottokar, Tintín en el país del Oro Negro… Casi todos ellos tratan metafóricamente o por proximidad temas clave de la historia de siglo XX: la invasión china del Tíbet, la guerra chino-japonesa, la oposición entre los dos bloques durante la guerra fría, el Anschluss de Austria por parte de la Alemania nazi, el nacimiento del Estado de Israel…

Hugo Pratt, ahora un dibujante y no un personaje, la razón es simple: tenemos por una parte algunos de los álbumes que realizó con su personaje por antonomasia: Corto Maltés, y por otro lado tenemos su estupenda serie Los escorpiones del desierto.

Los escorpiones del desierto

Esta serie, dedicada a la guerra en el desierto entre británicos, italianos y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial tiene mucho de autobiográfico y contiene muchísima información acerca de este aspecto menos conocido de la guerra.

Corto Maltés es… diferente, un aventurero solitario que recorre el mundo y que sitúa algunas de sus aventuras en plena Primera Guerra Mundial o en la Revolución soviética. Tiene mucho de los protagonistas de ls novelas de Joseph Conrad o de Jack London, pero no pierde de vista la realidad en la que se ve inmerso.

 

Jonas Fink

Antes de concluir con lo que se refiere a series o personajes genéricos no quisiera olvidar hacer una mención a Jonas Fink, de Vittorio Giardino, que describe la infancia y adolescencia de un chico en la Checoslovaquia de los años cincuenta y sesenta.

Otros autores:

Guy Delisle autor de novelas gráficas como Shenzhen, Crónicas birmanas o Pyongyang en las que se narra en primera persona la vida en la Corea del Norte del Amado Líder o los grandes cambios de la emergente superpotencia del siglo XXI que es China.

Marjane Satrapi de ella es uno de cómics favoritos Persépolis, la mejor novela gráfica que he leído en bastante tiempo y una obra que nos dice mucho más sobre el Irán de los Ayatollahs y el anterior a la revolución islámica que muchísimos manuales.

 

¿Abba en Irán? Difícil

Art Spiegelman autor de Maus. Relato de un superviviente, una manera de contar el holocausto diferente, donde los judíos polácos son ratones, los alemanes y los nazis son gatos y los polacos no judíos son cerdos. Bastante lejos de El niño con el pijama de rayas.

Joe Sacco lo suyo, más que novelas gráficas o cómics son verdaderos  reportajes periodísticos dibujados. Gorazde. Zona protegida o Notas al pie de Gaza don dos ejemplos de cómo traducir a viñetas las informaciones de dos conflictos fundamentales en la Historia Contemporánea: la guerra de Bosnia y el conflicto entre Israel y Palestina.

Enki Bilal de este autor me quedo con Partida de Caza: una partida de caza organizada por y para Vassili Alexandrovic, veterano revolucionario ruso, reúne a los altos dirigentes comunistas de los países del Pacto de Varsovia, que recordaran hechos y acontecimientos vividos por todos los participantes durante toda su vida.

Alan Moore: ahora toca un guionista, no un dibujante. Para muchos colegas esta presencia sería difícil de aceptar en una lista como la presente, pero insisto, esta es mi propuesta. De sus obras, me quedo para usar en clase con V de Vendetta y con Watchmen. Ambas reflejan un tiempo alternativo, evoluciones posibles de este presente que vivimos alejadas de la realidad. En clase nos gusta jugar a la Historia Contrafactual y sus cómics son magníficos ejemplos para este uso, además tiene el soporte de haber sido llevadas también al cine.

 

Rorschach

Carlos Giménez un autor español, y quizás el que con sus imágenes más nos puede impactar hasta sacudir nuestras almas. Creo que es un autor fundamental para usar en clase, especialmente en Historia de España en 2º curso de bachillerato. Esencial: Todo Paracuellos

No quisiera olvidarme de nadie y eso terminará provocando que me olvide de muchos, por ejemplo Tardi y sus historias sobre la Primera Guerra Mundial: Puta Guerra La guerra de las trincheras. Tampoco quisiera olvidar a Jason Lutes y su serie sobre el Berlín de entreguerras: Berlín ciudad de piedras y Berlín ciudad de Humo. En fin, un buen montón para empezar, como podrás ver.

No obstante, anoche viendo en la tele Xmen de Bryan Singer, recordé que en algún lugar de mi casa tenía que estar una vieja novela gráfica de aquellos a los que en nuestros tiempos llamábamos La Patrulla X. Se titulaba Dios ama, el hombre mata y recordé que por su contenido era una obra estupenda para emplear en clase de Educación para la Ciudadanía o en Ética de4º curso… Pero esa ya es otra historieta.

 

Por fin acabaste el post, tardón

 

Sin más comentarios

La visión de Forges del conflicto en Corea

Cuando comienza el curso siempre os paso una lista de lecturas obligatorias para el año, esta lista está dividida en dos bloques: novelas y novelas gráficas, o lo que es lo mismo cómics. Pienso que son una herramienta bastante buena para las clases de Historia del Mundo Contemporáneo (también para las de Historia de España) ejemplos estupendos están en la lista: las obras de Art Spiegelman Maus, de Marjane Satrapi Persépolis, o las diferentes de Guy Delisle Pyongyang o Crónicas birmanas, son algunas de las obras de la lista que jamás me cansaré de recomendaros. Para muchos son la mejor manea de acercarse a la lectura y probablemente acabarán por conducirles a leer obras puramente literarias.

Algunos de los cómics usados en clase

Hace unos días ha caído en mis manos un cómic que no conocía aun: Notas a pie de página de Gaza, de Joe Sacco. Lo cierto es que más que un cómic se trata de un reportaje de guerra, en el que las fotografías o los vídeos han sido sustituidos por viñetas. Y no por ser la obra de un autor de cómics, no por se una magnífica colección de viñetas tiene menos fuerza la denuncia que hace su autor de la situación del pueblo palestino.

Página del cómic de Joe Sacco

Para dar más fuerza a mi afirmación anterior creo que nada mejor que recurrir a las palabras del propio autor:

“Hago tebeos periodísticos porque es la mejor manera de unir mis dos pasiones: los cómics y el periodismo. No tengo ninguna teoría que me permita explicarlo. Sencillamente, siempre me he interesado por la actualidad, y a veces, suceden cosas en el mundo que me impelen a hacer algo al respecto. Y lo más útil que se me ocurre es ir allí e informar de qué es exactamente eso que está pasando. Creo que los cómics son un medio estupendo de presentar información compleja. Los tebeos son un medio popular, y me gusta el modo en el que consiguen que haya gente que lea cosas que ignorarían normalmente en cualquier otro medio.”

“La gente se comporta de una forma poco natural ante las cámaras, así que no filmaba (aunque sí saqué fotos), ni grababa las entrevistas. De hecho, apenas hice bocetos mientras estuve allí. Las entrevistas las copiaba a mano, porque permitía que la gente entrevistada se relajara y dijera lo que le pasaba por la cabeza.”

Aunque estas palabras de Joe Sacco corresponden a una entrevista realizada con motivo del lanzamiento de una obra anterior, creo que encajan bien como referencia de la opinión del autor sobre su trabajo. Espero que esta presentación os sirva como orientación a la hora de elegir una de los cómics que recomiendo, este tambié puede ser una buena elección aunque no esté en la lista (lo estará pronto), como también lo pueden ser obras suyas anteriores como Gorazde, zona protegida o Palestina.

¡Ánimo y a leer! Que no es prejudicial para la salud



Cartel de Shoah, 1985

En 1988 Claude Lanzmann presentó en España su último film, era un documental de nueve horas y media de duración. Dicho así suena un poco salvaje, da miedo enfrentarse a una película de semejante tamaño (más o menos como la versión del director de las tres partes de El señor de los anillos, de Peter Jackson). Aquel documental era Shoah, ya se había estrenado en cines de toda Europa tres años antes.

Pocas personas en nuestro país han visto completo este documental. Pocas veces ha sido emitido en alguna televisión española, siempre a altas horas de la madrugada, siempre a traición. Hoy lo he recordado al leer una entrevista a su autor en el diario El País. En ella habla sobre la forma en que el cine ha reflejado el exterminio de los judíos europeos, usando para ello los ejemplos de La lista de Schindler, de Steven Spielberg, La vida es bella, de Roberto Benigni y El tren de la vida, de Radu Mihaileanu.

Creo que se trata de un documento interesante, por ello os dejo aquí el enlace a la entrevista completa y algunos vídeos. Los dos primeros recogen momentos de una de las entrevistas que aparecen en el documental de Lanzmann, se trata de Abraham Bomba, un peluquero de Holon, Israel, que cuenta su experiencia en Treblinka.

Entrevista a Claude Lanzmann

Este otro vídeo recoge uno de los momentos más emotivos e inquietantes de la película de Spielberg La Lista de Schindler

El último vídeo es una serie de imágenes de la película de Roberto Benigni La vida es bella, con el fondo musical  de una adaptación cantada por Noa y Miguel Bosé de la banda sonora de este film.

Arrecian las críticas, sube el tono de las protestas, pero como alguien dijo alguna vez: “Ladran, luego cabalgamos”. Después de dos películas en blanco y negro, después de dos comedias clásicas, una referida al ascenso del nazismo y otra a la guerra fría, ahora nos pasamos al color más rabioso, a la acción más furibunda y a un futuro distópico.

Portada de la novela gráfica de Alan Moore

Portada de la novela gráfica de Alan Moore

 Esta película está basada en la novela gráfica del mismo título dibujada por Alan Moore, autor también de Watchmen, de próximo estreno. ¿Qué tiene que ver esta película con la asignatura Historia del Mundo Contemporáneo? Aun cuando pueda parecer que no tiene mucha relación con nuestra materia. La razón está precisamente en ese palabro tan raro que he usado al principio de la entrada: Distopía.

Esta película retrata un futuro posible, donde se nos muestra una Inglaterra convertida en un estado totalitario; toma como punto de partida la conspiración de la pólvora, ocurrida en 1605 y en la que un grupo de católicos fueron detenidos y ejecutados por intentar destruir el Parlamento del Reino Unido con el objetivo de matar al rey Jacobo I y acabar así con las persecuciones religiosas. La trama tiene lugar en un futuro ficticio y muestra a V, un combatiente por la libertad que se oculta bajo una máscara de Guy Fawkes y que persigue la destrucción de este estado fascista ubicado en Inglaterra.

Tenéis otros ejemplos de distopías literarias en 1984, de George Orwell o en Un mundo feliz, de Aldous Huxley, o también en una de las novelas que más me han gustado en los últimos años Patria, de Robert Harris, si bien, esta última está considerada una ucronía. En todas ellas tenemos estados totalitarios que oprimen e idiotizan a las masas. Estas novelas y películas juegan a eso que nos gusta hacer de vez en cuando cunado nos preguntamos “¿Qué hubiese pasado si…?”. Este juego es una actividad muy interesante que algún día pondremos en práctica. Y no os engañéis, hacerlo implica tener conocimiento muy profundos de la materia.

Bueno, me estoy enrrollando. En los próximos día colgaré la ficha de la película y las actividades relacionadas con la misma. El que quiera y lo encuentre que se vaya leyendo la novela gráfica. Os dejo un video para ir abriendo boca.

Por cierto, a ver quién me hace un discurso igual, todito todo con la letra V. Aquí abajo la transcripción:

¡Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino, este “visage”, ya no más velo de vanidad, es un vestigio de la vox populi ahora vacua desvanecida. Sin embargo, esta valerosa visión de una extinta vejación se siente rediviva y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V”.

 

 Podría recomendaros infinidad de libros, documentales o páginas de internet donde os podríais informar sobre Irán y, más concretamente, sobre ese país en los años que van de finales de los setenta a comienzos de los noventa del siglo XX. Podríamos pasarnos horas y horas en clase con mapas o presentaciones de power point intentando transmitiros algo de la realidad de ese país; podríamos incluso reírnos con las parodias que hace David Fernández (Chiquilicuatre) sobre Mahmud Ahmadineyad, presidente de ese país, en el programa de Buenafuente. Lo que queráis. Sin embargo, sin miedo a exagerar o equivocarme, he aprendido más sobre Irán en esos años leyendo Persépolis, el comic de Marjane Satrapi, que con todo lo que he mencionado antes, y además me lo he pasado bien. Algo más de trescientas cincuenta páginas y me las he leído de un tirón. ¡Hombre, son dibujitos!, diréis. De acuerdo, pero después de las antologías de Flash Gordon, os puedo asegurar que es el comic más largo que me he leído en mi vida.

                         persepolis

Marjane Satrapi es iraní aunque afincada en Francia. Nació en 1969, cuando Irán estaba gobernado por Mohamed Reza Pahlevi, que para los que tengan mi edad o cercan era aquel que todos llamaban el Shah de Persia, recordado también por sus matrimonios, ampliamente reflejados en el ¡Hola! La familia Pahlevi está íntimamente ligada a la de Satrapi, ya que el padre de M. Reza Pahlevi, el autoproclamado emperador de Persia derrocó como tal al bisabuelo de Satrapi.

Satrapi vivió en su infancia los últimos años de la dictadura del Shah, conoció una revolución que parecía ir a democratizar a su país y que, sin embargo, devino en lo que hoy es el régimen de los Ayatolahs, una república islámica donde las autoridades religiosas tiene un control absoluto de la sociedad. Esta artista contaba con la ventaja de haber nacido en una familia acomodada y bastante progresista, lo que le permitió formarse en el Liceo francés de Teherán y viajar al extranjero.

Se trata de un comic muy interesante, diferente a todo lo que yo he leído anteriormente, escrito y dibujado en primera persona, donde la autora nos cuenta su paso desde la infancia a la juventud, entre Irán y Austria, el contraste entre la sociedad persa y la europea, el desconocimiento mutuo y en especial, el desconocimiento y los prejuicios que nosotros, los europeos occidentales, tenemos sobre aquella nación.

Espero que alguno de vosotros o vosotras os decidáis a leerlo y a disfrutarlo, y ¡cómo no! a colgar aquí vuestra opinión.

Os incluyo un pequeño vídeo de su premiadísima adaptación al cine (de animación, claro)

    

                

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