Nada es mejor que ser feliz al trabajar, disfrutar con tu tarea cotidiana, que tu trabajo te guste. Durante muchos años trabajé en algo que odiaba con todas mis fuerzas y reconozco que aquello fue un verdadero suplicio día tras día. No obstante, aquello me hizo más fuerte y ahora, en perspectiva, me ayuda a superar momentos difíciles en esto de la enseñanza.
Estas reflexiones vienen al hilo del artículo que he leído en la web en español de la BBC, son las Confesiones de un verdugo en China. Leyéndolas uno descubre que matar por encargo… del Estado es también un trabajo que trae satisfacciones y es motivo de orgullo para algunos.
¡Hala! a leerlas, y recordad a Blancanieves:

Un pequeño recordatorio: El asesinato como castigo

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