Todos guardamos fantasmas en los armarios, muchos más los gobiernos. Lo malo de los fantasmas es que de vez en cuando se materializan y se hacen visibles y… asustan. hace unos días ha saltado a las noticias una información ya vieja, pero no por ello menos inquietante:

Juicio de Eichmann en Jerusalen, 1961

 

Konrad Adenauer, canciller de la RFA entre 1949 y 1963

Durante varios años, el gobierno de Konrad Adenauer supo de la existencia de Adolf Eichmann en Argentina y lo protegió. Bueno, esto puede que hoy día escandalice a muchos, pero no hay que perder de vista que al acabar la II Guerra Mundial ya se estaba perfilando un nuevo mundo y en él los dos grandes antagonistas eran las potencias occidentales (capitalistas) frente al comunismo (estalinista) imperante en aquel momento y ¿quiénes más que los nazis habían combatido y conocido mejor a los soviéticos?. Pronto, muy pronto norteamericanos y alemanes federales fueron rehabilitando a muchos de los mandos militares nazis y los incorporaron a la Bundeswehr o alos servicios de inteligencia de la RFA o a la propia CIA

 

Pasaporte de Adolf Eichmann, visado en Argentina

Valga un dato como ejemplo de esa cierta “relajación” de las autoridades de la RFA respecto a los nazis: en 1956, el gobierno de Adenauer presionó al gobierno francés para impedir la presentación a concurso, en el Festival de Cannes, del documental de Alain Resnais Noche y niebla. Ante estas presiones y la respuesta de asociaciones de víctimas del nazismo y supervivientes de los campos de concentración se aceptó que el film participase pero fuera de concurso

Affiche de Noche y Niebla

Enlace a la noticia completa Bonn y Eichmann

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